miércoles, 30 de julio de 2014

No creo en la suerte



No creo en la suerte... creo en el trabajo, creo en el esfuerzo, creo en la perseverancia y creo en la disciplina.

Hay mucha gente - quizá la mayoría - que piensa que todo sucede por azar. Creen que si alguien tiene un buen trabajo, una buena pareja, una buena casa y un buen coche, es así porque ha tenido mucha suerte en la vida. Esa misma gente opina que si alguien (casi siempre ellos mismos) no tiene trabajo, no tiene pareja ni amigos y está "pelado" de dinero, el motivo es la mala suerte.

Yo mismo pensaba de esta manera cuando era niño (y no tan niño). La frase que más repetía mi madre era "Como no quiere tocar..." refiriéndose a la lotería. "Como no quiere tocar... no puedo arreglar la casa o no puedo comprar una mejor", "como no quiere tocar... no puedo comprar un coche", "como no quiere tocar... no puedo comprar un apartamento en la playa" y así con cualquier cosa.

De pequeño creía que si alguna vez tenía una novia guapa y un buen trabajo, sería fruto de algún cruce de destinos, alguna circunstancia fortuita como sucede en las películas, pero claro, eso seguramente no pasaría porque lo normal es ser desdichado, solo los que tienen mucha suerte alcanzan el éxito... o eso pensaba yo.

Afortunadamente fui cambiando hasta situarme en el extremo opuesto y, sinceramente, las cosas se ven mucho mejor desde aquí. La experiencia me ha enseñado que "quien quiere, puede". Ni que decir tiene que no compro lotería. Si quiero algo, lucho por conseguirlo.

Amo mi trabajo, soy profesor. No fue fácil conseguir el puesto ya que tuve que prepararme a conciencia las oposiciones y competir con muchos otros aspirantes en tres exámenes eliminatorios. Pasados más de 16 años de aquello todavía hay quien me dice "¿Aprobaste unas oposiciones? ¡Qué suerte tienes!"

Una de las cosas que más me gustan es aprender idiomas. Cuando empecé a estudiar ruso en la Escuela Oficial de Idiomas de Málaga me resultó extremadamente difícil - a pesar de que no me perdía ni una clase y estudiaba en casa - hasta el punto que "tripití" el primer curso; has leído bien, repetí dos veces el primer curso de ruso. Podía haberlo dejado y al mismo tiempo maldecir la mala suerte de que me hubiera tocado un profesor muy estricto. Empeñado en aprender ruso, seguí estudiando e incluso fui un verano a la Universidad Estatal de San Petersburgo para mejorar el idioma. Al final, conseguí terminar en su totalidad los estudios de ruso en la EOI como me había propuesto.

El mejor equipo de fútbol puede perder un partido por un despiste con el peor equipo, pero la liga siempre la ganará el mejor, siempre.

Si todavía estás en el grupo de los que creen en la suerte, te invito a que te pases al otro bando.

sábado, 26 de julio de 2014

Cambios en Mínimo


Mínimo cambia ligeramente en aspecto y contenido. La criatura nació en septiembre de 2010 (parece mentira) y ya tocaba hacer alguna modificación.

La frecuencia de publicación fue decreciendo poco a poco y el blog entró en una especie de letargo. Ha llegado a ser tan "slow blog" que casi se muere ¡llegó el momento de reanimarlo!


Cambios en el aspecto

He estado barajando la posibilidad de cambiar a Wordpress. Hace cuatro años, cualquiera que creaba un blog se enfrentaba a la disyuntiva Blogger vs Wordpress; hoy día no creo que nadie bien informado se lo plantee, Wordpress le da 100.000 vueltas a la herramienta para blogueros de Google. No obstante Blogger cumple su cometido y lo cumple bien.

Mi estrategia ha sido la siguiente: cambio los colores y la estructura y veo cómo queda, si me gusta sigo con Blogger y si no me gusta me cambio a Wordpress. Hechos los cambios, me gusta el resultado, así que sigo fiel a Blogger.

Los colores han sido sustituidos por una gama de grises. He eliminado la columna de la derecha de tal forma que todo el contenido queda en una columna central. Las opciones que antes estaban a la derecha se sitúan abajo, en el pie de página. El aspecto general es ahora más limpio y más minimalista si cabe.

Por supuesto, sigo con mi política de PROHIBIDO FIJAR CARTELES.


Minimalismo existencial

La temática central del blog sigue siendo la misma: el minimalismo existencial. Sigo buscando la manera de eliminar lo superfluo y quedarme con lo importante y sigo considerando la experimentación y el planteamiento de retos como las herramientas básicas de la superación personal.


Bits

Cómo sabéis los seguidores de Mínimo, suelo (solía) publicar artículos sobre aplicaciones como Dropbox, Nozbe o Google Tasks que nos ayudan a simplificar nuestro flujo de trabajo y a mejorar la productividad. Esta temática sigue vigente en el nuevo Mínimo pero se amplía el espectro y se da cabida a cuestiones más técnicas. Agárrense los machos que vienen comandos de consola y líneas de código.


Caos

En más de una ocasión me he quedado con ganas de compartir públicamente alguna experiencia u opinión sobre un tema que nada tiene que ver con el minimalismo. "Caos" es la llave que abre la puerta a artículos de cualquier temática como política, deporte, espiritualidad... No, Mínimo no se va a convertir en un magazine dominical, solamente dejo la puerta abierta. Ya que escribo poco, si en algún momento quiero hacer una reflexión pública sobre algún asunto, no quiero que se quede en agua de borrajas simplemente porque no tiene relación con el minimalismo.

Mínimo se convierte por tanto en un blog más generalista y también más ombliguista si se me permite el término.


Comunidad

Lo mejor de escribir en un blog es la comunidad. Se va tejiendo una red de gente que comenta los artículos y que, a su vez, escribe o comenta en otros blogs. Vas tirando del hilo y descubres gente increíble.

El letargo de Mínimo ha coincidido con mi desconexión de la blogosfera y la "reanimación" del susodicho supone mi reconexión. Vuelvo a leer los artículos de Sabia Vida, Homo Minimus, La Tribuna de Avalon, El Canasto y tantos otros.

domingo, 5 de enero de 2014

"Los tres hábitos que cambiarán tu vida" de Homo Minimus



Nada sucede por casualidad (o al menos eso parece).

Llevo casi medio año desconectado de la blogosfera, sin leer sobre minimalismo ni escribir nada desde aquel artículo "El reto de la alondra colectivo" que me da la sensación que lo publiqué en una vida anterior. Lo mejor de todo es que esa ausencia no me produce desazón; no me siento obligado a estar permanentemente conectado y activo; incluso, de forma explícita, declaré Mínimo como un Slow blog.

Bueno, voy al grano... me dispongo a procesar mi bandeja de entrada con el firme propósito de alcanzar el nirvana minimalista, o sea, dejarla vacía. Uno por uno, empezando por el primero, voy "deglutiendo" los mensajes: borrando, archivando, generando tareas... en fin ya sabéis cómo va el tema. En el ínterin me encuentro en el buzón un mensaje de Homo Minimus con un libro bajo el clip: "Los tres hábitos que cambiarán tu vida".

Ipso facto me he leído el libro - ya me gustaría preparar apuntes o exámenes así de rápido - y he decidido salir de mi letargo blogueril, algo tan bueno merece ser compartido.
"Al principio hemos de tirar del hábito; cuando esté formado, el hábito tirará de nosotros"
"Los tres hábitos que cambiarán tu vida" va directo a la madre de todas las madres de la superación personal: la creación de hábitos.

El libro empieza analizando qué son los hábitos y cómo se crean, de una manera muy clara y concisa. Se propone asentar tres hábitos durante un año, a saber:
  • Atención plena o mindfulness
  • Perseverancia
  • Ejercicio físico
No esperes recetas mágicas al estilo "El Secreto". Por el contrario, "Los tres hábitos que cambiarán tu vida" propone una adquisición de hábitos mediante un proceso muy estructurado que a muchos parecerá hasta "cuadriculado" o demasiado "matemático".

Atención plena o mindfulness

La atención plena o mindfulness consiste básicamente en tener la conciencia en el presente y vivir con plenitud el momento actual, sin llevar la mente a los acontecimientos del pasado que ya no se pueden cambiar ni perdernos en ensoñaciones sobre el futuro. Es muy fácil de entender pero muy difícil de poner en práctica.

Para asentar el hábito de la atención plena, el libro propone la práctica deliberada de mini-meditaciones - una por semana - de lo más variadas. Algunas de ellas pueden resultar raras o incluso absurdas, pero todas tienen un sentido.

Por ejemplo, en la semana nº 11 se propone practicar la mini-meditación "Conducción minimalista" que consiste en vaciar la mente de todo lo que no sea la conducción cuando te sientas al volante del coche.

Aquí va una perlita de muestra:
"Sé compasivo. Si algún conductor menos evolucionado te pita, se cruza, se exaspera, se queja de tu parsimonia al retomar la marcha tras un semáforo, sonríes y rezas un microsegundo por su alma. El conductor exasperado es también un ser vivo. Aprovecha para ejercitar tu compasión. Sé como el sándalo, que perfuma el hacha que lo corta."

Perseverancia

El segundo hábito consiste en cultivar la perseverancia, la voluntad y la disciplina. Haber trabajado la atención plena ayudará a conseguir estas cualidades.

Un pequeño extracto:
"Imagina que eres una persona resuelta, determinada, perseverante y con una gran capacidad de autorregulación. Ya no renuncias a nada valioso en tu vida solo porque haya que hacer un gran esfuerzo. Tú valoras si lo que deseas es lo suficientemente valioso para ti o no y te lanzas a por ello sin postergaciones; no difieres el inicio de la acción y una vez que has comenzado persistes hasta el final. No eres inmune ante el cansancio, las tentaciones y el deseo de abandonar, pero has desarrollado la habilidad emocional de mantener el esfuerzo en el tiempo."
Igual que para adquirir el hábito de atención plena, se proponen ejercicios semanales a realizar durante el segundo trimestre del año que nos irán llevando poco a poco a nuestro objetivo.

Ejercicio físico

El ser humano es cuerpo, mente y espíritu. Para alcanzar la armonía hay que cultivar estos tres aspectos. Un cuerpo sano y bien ejercitado es la base para construir todo lo demás.

Esta parte del libro es una sorpresa - si no te gusta, Homo Minimus te devolverá el dinero - pero no hagas trampa, no saltes directamente a esta sección, es mejor leer el libro en orden secuencial, empezando por el principio y aplicando todos y cada uno de los pasos sugeridos.

Descarga del libro

Puedes descargar "Los tres hábitos que cambiarán tu vida" completamente gratis haciendo clic en el enlace.

jueves, 29 de agosto de 2013

Reto de la alondra colectivo

Fotografía de IanF.
Como ya os comenté en el artículo El reto de la alondra: Conclusiones, la experiencia que me ha proporcionado este reto ha sido tremendamente positiva y os quería proponer un reto de la alondra colectivo en septiembre de este 2013.

Los valientes lectores de Mínimo que se montan en el barco son Clara Green, Valeria Kairova, Álvaro Molina y Carlos CM; mientras que Fineta e Ivan Entusiasmado nos siguen desde la barrera :-)

Por supuesto este reto está abierto a todos los que se quieran apuntar y en el momento que quieran.

En cuanto a las reglas, igual que en el reto de la alondra original:
  • Durante un mes, en este caso del 1 al 30 de septiembre, los participantes se acostarán más temprano de lo habitual. Yo, como tengo que dar ejemplo, me acostaré todos los días antes de las 10:00pm. Cada participante escogerá la hora según sus ganas y sus posibilidades.
  • La hora de levantarse se adelanta también con el fin de realizar alguna tarea. Yo me levantaré antes de las 6:00am para tener al menos media hora o cuarenta minutos antes de mi jornada de trabajo habitual. Cada participante pone su horario, igual que al acostarse.
  • En cuanto a la tarea, yo voy a seguir estudiando piano, aunque no descarto probar alguna otra cosa. Me atrae la meditación, creo que haré algunas sesiones cortas por la mañana. Me interesa mucho saber qué tareas váis realizando los que os sumáis al reto.
¡No dudéis en comentar y compartir vuestra experiencia!

miércoles, 21 de agosto de 2013

A la hoguera con las prioridades


He escrito este artículo para el blog de productividad El Canasto. Gracias Jeroen por la invitación. Sin más, os dejo con él.

Hubo un tiempo en que probaba todo tipo de aplicaciones para gestionar mis proyectos, cuanto más sofisticadas y vistosas mejor. Empleaba el tiempo en crear muchas listas e incluir en ellas docenas de tareas. A cada tarea le asignaba un montón de parámetros (el color era el parámetro más importante por supuesto).

Con demasiada frecuencia pasaba más tiempo organizándome que haciendo algo útil. La propia organización y las herramientas de productividad se habían convertido en sí mismas en un hobby.

La prioridad era uno de esos parámetros que asignaba a todas y cada una de las tareas enlistadas.

Seguir leyendo en El Canasto...

miércoles, 14 de agosto de 2013

Puntualmente minimalista


Siendo minimalista...
¿Cómo es que tienes coche?
¿Que coleccionas plumas? ¿un minimalista coleccionando?
¿Que tienes un iMac? ¿un minimalista no debería usar un PC con mínimos recursos con Linux en modo texto?
¿Un piso de tres dormitorios? ¿y encima pagado? Pues vaya minimalista... de boquilla será...

Si sois asiduos a la temática que se trata en este blog y habéis intentado aplicar el minimalismo en alguna de sus facetas a vuestras vidas, seguramente os ha caído algún comentario parecido a los que he recibido yo y he transcrito al comienzo de este artículo.

Diría que soy "mínimamente minimalista" pero esa ingeniosa expresión ya tiene el copyright de Alquimista oscuro, asiduo lector y comentarista de Homo Minimus. Me definiré pues como "puntualmente minimalista", o sea, que soy minimalista de forma puntual, o lo que es lo mismo, que soy minimalista para lo que me interesa y cuando me interesa.

El minimalismo me ha aportado muchísimo en los últimos tiempos. Me ha hecho ser más productivo, quitarme las deudas y me ha dado las pautas para concentrarme en lo importante. Pero no quiero llevar el sello de "minimalista" permanentemente. No quiero ser un esclavo de ninguna etiqueta.

Me considero católico, pero no comparto en absoluto la animadversión de la Iglesia Católica hacia los homosexuales. ¿Me hace eso ser menos católico? puede que sí pero igualmente esta etiqueta me importa un pimiento, si hace falta diré que soy puntualmente católico.

sábado, 10 de agosto de 2013

De camping


He pasado unos días de camping, justo al lado del Parque Natural del Cabo de Gata, una zona muy bonita y afortunadamente poco explotada en la provincia de Almería. Si te gusta la naturaleza y el mar, te recomiendo pasar unas vacaciones por estos lares.

Ir de camping es un estupendo ejercicio de minimalismo. Un equipo de acampada es una versión muy simplificada - al menos así lo entiendo yo - de una vivienda, que contiene los elementos básicos para guarecerse, los útiles mínimos para comer y lo indispensable para asearse.

Hay quien quiere tener en el camping una réplica de su casa y se lleva el televisor, el sofá y la Thermomix (lo he visto con mis propios ojos). Cada cual puede hacer lo que quiera, faltaría más, pero yo prefiero viajar ligero y llevar lo indispensable.

Aquí van algunos consejos que te pueden hacer la acampada más fácil:
  • Haz una lista con todo lo que vas a llevar. Eso te ayudará primero a reflexionar sobre lo que realmente necesitas y luego te servirá para no olvidarte nada en casa ni en el camping cuando vuelvas.
  • Comparte. He llegado a ver a dos hermanas que tenían una tienda de campaña de varias habitaciones, de esas que son de 5 o 6 plazas, para cada una. Si vas acompañado puedes compartir la pasta de dientes, la linterna, la tienda de campaña... casi todo se puede compartir. Eso te ahorrará espacio, peso y tiempo.
  • Llévate una pastilla de jabón. Sirve tanto para lavar la ropa como para lavarte tú mismo. Si llevas una pequeña porción de jabón no te hará falta llevar botes de gel, champú y detergente.
  • Pesa cada objeto que vayas a llevar contigo. Parece una tontería, pero ya verás cómo pesarlo todo te permitirá elegir mejor tu equipaje y, por consiguiente, viajar mucho más ligero. Esto es especialmente importante cuando vayas a trasportar tú mismo en una mochila todos tus bártulos. Si tu pregunta es "¿qué bañador me llevo, el azul o el rojo?", la respuesta sería "el que pese menos".
  • Infórmate bien sobre el tiempo que tendrás en el destino. Hoy día, mediante internet, podemos saber de una forma bastante precisa, la temperatura que hará durante los próximos días - incluso hora a hora - si lloverá o no, si hará viento, etc. Esta información es crucial para saber la ropa que deberás llevarte. Es un error llevar de todo por si acaso. ¿Para qué llevar sudadera con capucha y guantes por si hace fresquito por la noche si la previsión del tiempo da una temperatura mínima de 26º C?
  • Utiliza ropa que seque pronto. Hablando de ropa, todos sabéis que se puede lavar. Si vas a estar 5 días de camping no necesitas 5 mudas de ropa interior ni 5 camisetas distintas. Lavando la ropa por la noche, puedes tenerla seca por la mañana. Cuando me dispuse a realizar El Camino de Santiago sin mochila me llevé unos slip puestos y otros en el bolsillo, ídem con las camisetas, y os puedo asegurar que no tuve ningún problema para vestirme; eso sí, era ropa que secaba muy rápido.
  • Si no estás seguro, no lo lleves. Cuando no estas seguro si vas a utilizar o no alguna cosa, te recomiendo que no lo lleves, si tienes dudas es que seguramente no la vas a utilizar. En casi todos los camping hay al menos una tienda. A unas malas, si necesitas algo que no llevas siempre lo puedes comprar.
¿Te gusta ir de camping? ¿tienes algún otro consejo o truco para añadir a la lista?

miércoles, 7 de agosto de 2013

El reto de la alondra: Conclusiones

Fotografía de IanF.

El reto de la alondra consistía en llevar a cabo el siguiente ritual durante un mes (del 14 de abril al 14 de mayo): acostarme antes de las 10:00pm, levantarme más temprano de lo habitual - ponía un margen entre las 4:30am y las 6:00am - para realizar alguna tarea concreta en un ambiente silencioso propicio para la concentración.


Cumplimiento

Contando los días de inicio y fin, salen 31 días de experimento durante los cuales me acosté antes de las 10 de la noche y me levanté antes de las 6. Dos noches me acosté más tarde de lo habitual por el trabajo. Aunque intenté organizarme bien para poder acostarme temprano, me vi sobrepasado y, en plena época de exámenes, tuve un par de días digamos "completitos", de esos de empezar a trabajar a las 8 de la mañana y terminar a las 12 de la noche descansando apenas para ir al baño.

Estos dos días que me acosté tarde decidí incumplir el reto voluntariamente y me levanté tarde a la mañana siguiente, concretamente a las 6:40am. Por tanto, considero que he completado el reto con un 93'5% de éxito (29 días de cumplimiento de 31 totales). Tengo que recordar que en el reto no se especificaba la tarea a realizar, así que con un mínimo de disciplina, creo que no resulta difícil estar cerca del 100%


Rutina

Levantarse temprano es una cuestión de aritmética, si quitas horas de sueño por la mañana y quieres dormir las mismas horas te tienes que acostar más temprano, así de simple.

Por primera vez en la vida me he estado poniendo el despertador para acostarme; más que despertador habría que llamarlo "acostador". A las 10 menos cuarto sonaba la alarma del móvil, terminaba lo que estuviera haciendo en ese momento, me lavaba los dientes, ponía de nuevo la alarma para despertarme temprano y a la cama. Tras una semana acostándome antes de las 10, me acostumbré y quité el "acostador", ya no me hacía falta.

La hora de inicio de la jornada la fui tanteando poco a poco, el primer día me levanté a las 5:55, el segundo a las 5:45, luego a las 5:40, a las 5:30, a las 5:15, a las 5, y luego se estabilizó sobre las 5:20.

Un día típico me levantaba a las 5:20, me bebía un buen vaso de agua, me aseaba y a las 5:30 ya podía estar realizando cualquier actividad. A las 6:30 lo dejaba, me preparaba el desayuno y seguía con mi rutina diaria normal. O sea, que disponía de una hora completa para realizar alguna actividad antes de mi jornada de trabajo habitual.


Actividades matutinas

Incluso en ambientes normalmente ruidosos, de 5:30 a 6:30 de la mañana suele haber un silencio y una paz asombrosos. Solamente por disfrutar de esa tranquilidad merece la pena levantarse temprano.

A veces, antes de comenzar cualquier actividad, me quedaba unos minutos sin hacer nada y sin pensar en nada, simplemente disfrutando del silencio. Supongo que es algo parecido a meditar, los expertos me diréis...

Como parte del ritual, en ocasiones encendía incienso. Me gusta mucho su olor y por la mañana temprano me parece más intenso aún que durante el resto del día.

Estoy aprendiendo música, concretamente solfeo y piano. Empecé hace unos meses desde cero y, a pesar de que todavía mi habilidad con el instrumento es limitadísima, me encanta, me tiene completamente enganchado.

Básicamente me he dedicado a estudiar música en esa hora. En principio estudiaba teoría y hacía ejercicios y luego practicaba con el teclado. La hora matutina cunde mucho y en unos días me terminé el libro así que pasé directamente a practicar con el teclado en los días sucesivos.

Por supuesto a esas horas toco siempre con auriculares para no molestar. Y además toco "suave" para no hacer mucho ruido al pulsar las teclas. Mi teclado es contrapesado, con un tacto similar al de un piano acústico y la pulsación de la tecla es bastante ruidosa - a las 5:30 hacen ruido hasta los pensamientos.

Algún que otro día me he puesto a leer un libro o he escrito a mano algún boceto o alguna idea para un artículo, pero de forma muy esporádica. Definitivamente lo que más me gusta hacer temprano, antes de irme a trabajar, es sentarme delante del teclado y tocar.


Dificultades

Levantarse a las 5:20 de la mañana por placer es ser un bicho raro y acostarse antes de las 10 de la noche es directamente ir a contracorriente.

Creo que, en general, la cultura y el estilo de vida latino propicia eso de trasnochar. Casi toda la gente que conozco cena muy tarde, a eso de las 9 de la noche o más tarde aún. Es muy normal salir a tomar algo con los amigos por la noche, incluso entre semana y, por tanto, acostarse tarde.

A las 10:30 de la noche, a cualquier vecino le parece normal usar un guarrito (taladro mecánico) para colgar un cuadro o vete tú a saber para qué, tener la televisión a un volumen ensordecedor o jugar a la pelota.

En época estival, las dificultades para conciliar el sueño a una hora temprana se multiplican, en verano parece que nadie quiere dormir por la noche y que a nadie le gusta levantarse antes de las 11 por placer.


Planes futuros

La experiencia que me ha proporcionado el reto de la alondra ha sido tremendamente positiva.

Estoy pasando el verano a miles de kilómetros de casa y tengo los horarios completamente trastocados. Pero cuando vuelva otra vez a la rutina, a finales de agosto, quiero retomar la costumbre de levantarme temprano para tocar el piano.

Os propongo un "Reto de la alondra colectivo" durante el mes de septiembre. Si os apuntáis al menos 5 personas, nos ponemos de acuerdo en las reglas y publico un post para que vayamos contando todos nuestra experiencia a modo de diario ¿quién se anima?

martes, 6 de agosto de 2013

Retorno a la blogosfera

Planeta Tatooine de la película "El Retorno del Jedi" (20th Century Fox)

En mi anterior entrada prometí no publicar más de diez artículos al mes y me he pasado de frenada, no he publicado nada en el mes de julio. Para más inri tampoco he leído los artículos de los blogs a los que estoy suscrito. He estado completamente fuera de la blogosfera.

Lo cierto es que os echo mucho de menos. Echo de menos vuestro feedback a los artículos de Mínimo y echo de menos leer y comentar en los blogs de minimalismo y productividad. Así que vuelvo a la carga con algunas ideas y muchas ganas.

Para mañana miércoles tengo programada la publicación de "El reto de la alondra: Conclusiones"... que ya iba siendo hora; para el próximo sábado día 10 tengo programado "De camping" y para el miércoles 14 de este mismo mes de agosto, "Puntualmente minimalista". Tengo algunos artículos más en la cocina pero de momento estos son los que están ya terminados y programados para ser publicados.

sábado, 25 de mayo de 2013

Slow blogging


Consumo slow

No hace mucho, Google Reader anunciaba que dejaría de dar servicio así que me pasé a Feedly. Aproveché "la mudanza" para hacer limpieza y quité de mi abultada lista algunos blogs que parecían haber dejado de existir; algunos llevaban muchos meses ¡o incluso años! sin publicar ninguna entrada y ahí estaban, en mi lista.
Estos días he vuelto a hacer limpieza, pero esta vez he eliminado las suscripciones que hacen que mi lista de artículos pendientes de leer aumente y aumente sin parar. Me provoca una sensación casi igual de desagradable que cuando aumenta mi lista de emails sin leer. He borrado, entre otros blogs, a Xataka y Applesfera, dos bitácoras que tratan sobre tecnología y a las que llevo muchos años suscrito. Si en el futuro necesito información sobre algún gadget o sobre un nuevo producto de Apple ya la buscaré directamente en Google.

Para esta limpieza he seguido una regla muy simple: si el blog en cuestión publica cuatro o más entradas a la semana - lo que significa más de una entrada cada dos días - lo elimino de mi lista; así de tajante.

Los que seguís mi blog sabéis que ahora me acuesto tempranito. Ya no empleo las últimas horas del día en leer posts o en vagar por la red. Ahora leo mis feeds por la tarde, y ni siquiera todos los días. Si tengo un ratillo libre, la mayoría de las veces prefiero sentarme a leer un libro en lugar de leer artículos de internet. Resumiendo, me quedo solo con las suscripciones que, además de gustarme,  puedo "digerir" sin atragantarme.


Producción slow

Hace más de un mes que publiqué en Mínimo mi último post "El reto de la alondra". Desde entonces he tenido algunas ideas que podrían haber sido plasmadas en artículos. También podría haber publicado algo sobre el seguimiento del reto-experimento (como le dije a Homo Minimus) y como veis todavía no he publicado ni tan siquiera las conclusiones de dicho reto.

Cuando trabajo, suelo escuchar una radio por internet que se llama Cryosleep. Su reclamo para atraer radioyentes es "Zero beat guaranteed", en español sería algo así como "Sin percusión, garantizado". Os garantizo que a partir de ahora Mínimo tendrá una producción muy lenta de artículos. No voy a ofrecer cero artículos que sería el equivalente a lo que ofrece Cryosleep porque eso significaría la desaparición del blog :-) pero sí que voy a ofrecer una cifra redonda como límite: "Garantizo que este blog publica menos de 10 artículos al mes".

Normalmente la frecuencia de publicación de Mínimo está muy por debajo de esos 10 artículos al mes pero me parece bien ofrecer un límite orientativo al lector para que tenga clara la filosofía del blog. Por eso, a partir de ahora, este pequeño caracol se quedará en un lateral para avisar a los navegantes de que por aquí las cosas van despacito.