miércoles, 30 de julio de 2014

No creo en la suerte



No creo en la suerte... creo en el trabajo, creo en el esfuerzo, creo en la perseverancia y creo en la disciplina.

Hay mucha gente - quizá la mayoría - que piensa que todo sucede por azar. Creen que si alguien tiene un buen trabajo, una buena pareja, una buena casa y un buen coche, es así porque ha tenido mucha suerte en la vida. Esa misma gente opina que si alguien (casi siempre ellos mismos) no tiene trabajo, no tiene pareja ni amigos y está "pelado" de dinero, el motivo es la mala suerte.

Yo mismo pensaba de esta manera cuando era niño (y no tan niño). La frase que más repetía mi madre era "Como no quiere tocar..." refiriéndose a la lotería. "Como no quiere tocar... no puedo arreglar la casa o no puedo comprar una mejor", "como no quiere tocar... no puedo comprar un coche", "como no quiere tocar... no puedo comprar un apartamento en la playa" y así con cualquier cosa.

De pequeño creía que si alguna vez tenía una novia guapa y un buen trabajo, sería fruto de algún cruce de destinos, alguna circunstancia fortuita como sucede en las películas, pero claro, eso seguramente no pasaría porque lo normal es ser desdichado, solo los que tienen mucha suerte alcanzan el éxito... o eso pensaba yo.

Afortunadamente fui cambiando hasta situarme en el extremo opuesto y, sinceramente, las cosas se ven mucho mejor desde aquí. La experiencia me ha enseñado que "quien quiere, puede". Ni que decir tiene que no compro lotería. Si quiero algo, lucho por conseguirlo.

Amo mi trabajo, soy profesor. No fue fácil conseguir el puesto ya que tuve que prepararme a conciencia las oposiciones y competir con muchos otros aspirantes en tres exámenes eliminatorios. Pasados más de 16 años de aquello todavía hay quien me dice "¿Aprobaste unas oposiciones? ¡Qué suerte tienes!"

Una de las cosas que más me gustan es aprender idiomas. Cuando empecé a estudiar ruso en la Escuela Oficial de Idiomas de Málaga me resultó extremadamente difícil - a pesar de que no me perdía ni una clase y estudiaba en casa - hasta el punto que "tripití" el primer curso; has leído bien, repetí dos veces el primer curso de ruso. Podía haberlo dejado y al mismo tiempo maldecir la mala suerte de que me hubiera tocado un profesor muy estricto. Empeñado en aprender ruso, seguí estudiando e incluso fui un verano a la Universidad Estatal de San Petersburgo para mejorar el idioma. Al final, conseguí terminar en su totalidad los estudios de ruso en la EOI como me había propuesto.

El mejor equipo de fútbol puede perder un partido por un despiste con el peor equipo, pero la liga siempre la ganará el mejor, siempre.

Si todavía estás en el grupo de los que creen en la suerte, te invito a que te pases al otro bando.

13 comentarios:

  1. El primer párrafo lo suscribo en su totalidad…
    Hace tiempo que me pasé al otro bando :) hasta el punto que viéndome acosado por la sociedad por ello, tuve que implementar una “pequeña” astucia para despistarles, si tienes curiosidad mira mi entrada “miedo a la lotería” que puse en noviembre del 2010 :
    http://tribunaavalon.blogspot.com.es/2010/11/miedo-la-loteria.html
    donde relato este hecho.
    Un abrazo

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  2. Yo creo en la buena suerte, después de que leí este libro

    http://www.casadellibro.com/libro-la-buena-suerte-claves-de-la-prosperidad/9788495787552/946844

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  3. Me he echado unas risas con tu artículo, me siento totalmente identificado. A mí me siguen mirando como un bicho raro en el trabajo por no comprar lotería de Navidad.

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  4. Hola Carlos, he visto alguna que otra referencia a ese libro y con lo
    que has dicho me pica la curiosidad ¿tan bueno es el libro que te
    convence de que la suerte existe?

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  5. Yo creo en la suerte. Creo totalmente en la suerte. Creo ,sin embargo, que la suerte tiene un campo limitado. No creo que la liga la gane siempre el mejor. Creo que es un mito. En muchas ocasiones la liga se juega en el último partido. Entonces ¿qué diferencia hay entre la liga y una eliminatoria?
    La suerte existe. Pero no creo en las personas con buena suerte y con mala suerte. Creo en las personas que saben ver lo que les ocurre como bueno y en las personas que no saben hacerlo.
    Creo en las personas que saben que a largo plazo la mala suerte no puede evitar que salga adelante quien lucha, y en las que creen que tampoco la buena suerte puede ayudar a quien no pone nada de su parte.
    Y no, yo tampoco compro nunca lotería.

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  6. Creo que tu postura es la más sensata; es como el dicho "Confía en Alá, pero ata primero tu camello". Yo prefiero situarme en un extremo y otorgarle a la suerte menos de 1% del peso. Tengo dos motivos. El primero, que durante muchos años creí en la suerte (es lo que mamé de pequeño) y para mí fue causa de sufrimiento y desesperación. El segundo motivo sería largo de explicar, pero resumiendo, he llegado al convencimiento de que el mundo físico - eso que llamamos realidad - y el mundo de las ideas - pensamientos, sueños, fantasías, deseos... - están mucho más relacionados de lo que pudiéramos pensar hasta tal punto que aquello que se acaba materializando en ese mundo físico está determinado total, absoluta y unívocamente por los pensamientos.

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  7. Aprendiza Minimalista7 de agosto de 2014, 20:35

    Me alegra verte por aquí. He estado leyendo muchos artículos tuyos estos meses

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  8. Aprendiza Minimalista7 de agosto de 2014, 20:37

    Estoy totalmente de acuerdo, no siempre gana el mejor preparado, pero sí uno no se prepara jamás conseguirá nada

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  9. Claro que sí, hay que prepararse siempre, unas veces se gana y otras se pierde - se aprende- pero si uno no pone de su parte, no llega a ningún sitio.

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  10. No creo en la suerte. Como tú creo en la disciplina y la perseverancia. Pero sí creo en las condiciones desafortunadas de unos y las de otros. Tal vez no sea suerte obtener resultados por la disciplina, pero hay muchos que aún con disciplina y perseverancia no han logrado ni lograrán los mismos resultados.

    No sé, para mí hay cierta relatividad que no logro descifrar. ¿No crees?

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  11. Coincido en que las condiciones influyen, pero si un individuo persevera, las condiciones harán que tarde más o menos en conseguir su objetivo, o que le resulte más o menos fácil, pero el objetivo lo logrará 100%

    Podemos irnos a casos extremos, por ejemplo un niño que nace en Somalia, en una familia pobre, lo tiene muy difícil para convertirse en director general de una multinacional. Pero alguien que viva en un país occidental con libre mercado tiene todas las posibilidades en la palma de tu mano, incluso aunque haya experimentado situaciones muy difíciles en su infancia y el ambiente que le rodea sea malo. Tendrá más difícil el éxito, pero su sabor será más dulce una vez lo consiga.

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  12. La suerte es un concepto religioso, relacionado con la diosa Fortuna y demás figuras deísticas. Yo en lo que creo es en la probabilidad matemática en el Universo y de cómo en el caos, el orden emerge automáticamente como una fuerza extraña que parece poner en duda si es algo propio de nuestra consciencia o de algo más.


    Sin ponerme demasiado solipsista diré que somos seres limitados con un sistema nervioso que aún no puede computar la totalidad del lo que existe. Mientras tanto, avanzamos hacia esa omnisciencia con la tecnología pero hay tantas variables que no podemos controlar ni cognoscir que inevitablemente creamos en nuestros mundos las reglas existentes para sentirnos a gusto.


    Ni siquiera así las cosas son eternas ni inmóviles, y por ende, la suerte existe mientras no tengamos el control absoluto sobre la realidad. Quien no quiera aceptar eso me parece un ingenuo que necesita sentirse seguro creyendo que controla el Universo y todas sus fuerzas e incluso su vida. En definitiva, ni creer únicamente en la suerte, ni creer únicamente en tus acciones parecen opciones realistas.


    Eso sí, la mejor opción es centrarse en las variables y jugar a tu favor con fé mientras vas comprendiendo que lo que te pasa no sólo depende de ti. Vamos, que concuerdo que quedarse sentado esperando la bendición de un dios no es lo recomendable.

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