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miércoles, 22 de octubre de 2014

Comparativa: macro-gimnasio vs gimnasio de barrio

Fotografía: "Dumbbells" de Garen M.


¿A qué gimnasio me apunto?

Seguramente te habrás hecho esta pregunta más de una vez y puede que le hayas pedido consejo a algún amigo o amiga de confianza.

No hace mucho, un buen amigo mío - en naranja - me pidió consejo a mí - en verde - vía Whatsapp (aunque creo que ya tenía casi decidida la elección). Os copio tal cual la conversación real, errores tipográficos y emoticones incluidos. Sólo he censurado los nombres de los gimnasios y la dirección; donde pone ***** va el nombre de un macro-gimnasio y donde pone #### va el nombre de un gimnasio de barrio.

sigues en el ***** de ----- ? me voy a apuntar esta tarde. ayer lo estuve probando.
Me quite del ***** hace tiempo. El 1 de agosto volvi al #### y mi cuerpo lo ha notado ;-)
#### tiene spa?
;-)
Cada sitio tiene sus pros y sus contras pero me quedo con el gimnasio de tios machos de toda la vida :-)
No tiene spa jajakaja
Para picotear y hacer varias actividades mejor *****
Para ponerte fuerte ####
Y para socializar tb mejor *****
me quedo con ***** entonces! lo de machotes ahora mismo me queda largo!...
jajaa
me gusta el picoteo y la sociabilidad... jaja

Creo que en pocas líneas ha quedado bastante clara la opinión de cada uno de nosotros respecto a uno y otro tipo de gimnasio, pero vamos a analizar un poquito mejor el asunto...

¿Qué quiero conseguir?

Normalmente no hay una solución única a un problema ni hay una opción que siempre es la correcta, ni en la elección de gimnasio, ni en casi nada en esta vida. Por tanto, todo depende de lo que quieras conseguir, del por qué quieres apuntarte a un gimnasio. Puede que incluso apuntarte a un gimnasio no sea lo tuyo y te lo pases mejor practicando un deporte de equipo o realizando una actividad al aire libre.

Estas son algunas razones que te pueden llevar a apuntarte al gym:
  • Perder peso: He visto transformaciones espectaculares en los gimnasios, tanto en pérdida como en ganancia de peso; pero las de pérdidas de peso se llevan la palma. He sido testigo de pérdidas de 10Kg, 20Kg y más... Se puede perder peso andando, corriendo o montando en bici; la ventaja del gimnasio es que te permite combinar la pérdida de peso con el fortalecimiento general de todo el cuerpo.
  • Ganar peso: Entrenar con pesas en un gimnasio provoca hipertrofia muscular, o sea, el crecimiento de los músculos; esto para alguien que sea de constitución delgada y quiera tener más masa es ideal. Lógicamente, tanto la pérdida como la ganancia de peso deben ir acompañadas de una alimentación adecuada.
  • Socializar: Cada vez más personas, tanto hombres como mujeres, se apuntan a un gimnasio para conocer gente y, por qué no decirlo, para ligar. ¡Qué mejor sitio que el templo moderno del culto al cuerpo!
  • Ponerte en forma: Es algo obvio pero también hay que decirlo. Hay quien va al gimnasio simplemente para mantenerse en buena forma física y con ello mejorar la salud y obtener un buen aspecto físico. Practicar deporte de forma regular es algo que deberíamos hacer todos, simplemente por salud.

Macro-gimnasio

Cuando me apunté por primera - y única - vez a un macro-gimnasio lo hacía obnubilado por su amplia oferta de actividades. Ésta es, sin duda alguna, la principal ventaja a priori de este tipo de gimnasios: una enorme variedad de cursos y actividades de todo tipo y nivel que van desde el yoga hasta el flamenco pasando por el spinning, el aquagym o el corebar. Teniendo una veintena de alternativas como tenía este macro-gimnasio al que estuve apuntado es muy difícil no encontrar algo que te guste y se adapte a tu nivel de forma física.

Esta diversidad de posibilidades parece a primera vista una gran ventaja pero, como sugiere Homo Mínimus en su artículo "La paradoja de la elección", tener opciones puede conducir a la parálisis por el análisis y además, una vez tomada la difícil decisión,  también puede provocar la duda de no haber elegido lo correcto.

Para los curiosos y de culillo inquieto como yo, un macro-gimnasio invita a "picotear" como decía en la conversación de Whatsapp del principio. Por un lado no está mal porque te permite probar cosas nuevas, pero por otro lado, ir al gimnasio se convierte más en un pasatiempo que en una actividad deportiva realmente útil.

Un punto muy a favor de los macro-gimnasios son las instalaciones. Suelen estar ubicados en edificios modernos, y normalmente tienen una o varias piscinas, spa, hidromasaje, sauna, amplios vestuarios, aparcamiento para los socios y un largo etcétera.

Este tipo de gimnasio me resulta muy impersonal, es lo que menos me gusta. Llegas a un vestuario donde hay 50 tíos cambiándose y parece que eres un gilipoyas si das las buenas tardes. Te paras en un pasillo donde hay un grupo de gente arremolinada mirando las pantallas para ver qué actividad hay en cada sala, igualito que en los aeropuertos, cuando cada uno busca la puerta de embarque de su vuelo ¡exactamente igual! Si decides que vas a hacer máquinas, quien te entrena no es una persona ¡es una llave magnética! que te va diciendo qué ejercicio tienes que hacer; lo que no te dice es que estás haciendo un mal agarre y te puedes lesionar... a los tres días mandas la llave digital a tomar viento fresco. Te cruzas con mucha gente y puede que no hayas intercambiado ni una sola palabra en el tiempo que ha durado la "sesión de entrenamiento"; muy triste.

Gimnasio de barrio

Desde que tenía 18 años hasta hoy habré pasado, al menos, por una docena de gimnasios y no estoy exagerando. Uno ha sido un macro-gimnasio del que acabo de contar mis impresiones, tres han sido gimnasios de instituciones públicas y todos los demás han sido gimnasios de barrio. De estos últimos los hay mejores y peores, pero todos siguen más o menos el mismo patrón.

Un gimnasio de barrio no suele ser demasiado grande, aunque el espacio está bien aprovechado, y lo normal es que únicamente se oferte el entrenamiento con pesas y máquinas; y como mucho karate o taekwondo y para de contar (además estas últimas actividades se suelen pagar aparte). A diferencia de los macro-gimnasios, aquí no tienes muchas opciones: o te machacas... o te machacas; agarra 20Kg con cada mano y haz 4 series al fallo, no busques pantallas porque no hay nada que elegir, o entrenas o te vas a tu casa.

El dueño, el gerente y el monitor suelen ser la misma persona. Generalmente alguien curtido en estas lides, con muchos años de experiencia a las espaldas y que te hace un entrenamiento totalmente personalizado. Esto es lo mejor del gimnasio de barrio, tienes un entrenador que te conoce y que te indica al detalle lo que tienes que hacer y que te corrige si hace falta. Él sabe mejor que tú cuánto peso puedes levantar y cuántas repeticiones puedes hacer, sabe llevarte al límite y sabe motivarte cuando estás de capa caida.

En lo que a resultados se refiere, obviamente también hay diferencias entre los dos tipos de gimnasio. En los 6 meses que estuve frecuentando el macro-gimnasio apenas experimenté ningún cambio físico, sin embargo, desde que volví a mi "gimnasio de cabecera" he perdido 7 centímetros de cintura en 3 meses que no es moco de pavo, además me noto más ágil y más fuerte.

Como se suele decir "cada uno cuenta la feria según le va", está claro que prefiero el gimnasio de barrio de toda la vida ¿y tú? ¿vas al gimnasio? ¿de qué tipo? ¿cuál prefieres?