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sábado, 25 de mayo de 2013

Slow blogging


Consumo slow

No hace mucho, Google Reader anunciaba que dejaría de dar servicio así que me pasé a Feedly. Aproveché "la mudanza" para hacer limpieza y quité de mi abultada lista algunos blogs que parecían haber dejado de existir; algunos llevaban muchos meses ¡o incluso años! sin publicar ninguna entrada y ahí estaban, en mi lista.
Estos días he vuelto a hacer limpieza, pero esta vez he eliminado las suscripciones que hacen que mi lista de artículos pendientes de leer aumente y aumente sin parar. Me provoca una sensación casi igual de desagradable que cuando aumenta mi lista de emails sin leer. He borrado, entre otros blogs, a Xataka y Applesfera, dos bitácoras que tratan sobre tecnología y a las que llevo muchos años suscrito. Si en el futuro necesito información sobre algún gadget o sobre un nuevo producto de Apple ya la buscaré directamente en Google.

Para esta limpieza he seguido una regla muy simple: si el blog en cuestión publica cuatro o más entradas a la semana - lo que significa más de una entrada cada dos días - lo elimino de mi lista; así de tajante.

Los que seguís mi blog sabéis que ahora me acuesto tempranito. Ya no empleo las últimas horas del día en leer posts o en vagar por la red. Ahora leo mis feeds por la tarde, y ni siquiera todos los días. Si tengo un ratillo libre, la mayoría de las veces prefiero sentarme a leer un libro en lugar de leer artículos de internet. Resumiendo, me quedo solo con las suscripciones que, además de gustarme,  puedo "digerir" sin atragantarme.


Producción slow

Hace más de un mes que publiqué en Mínimo mi último post "El reto de la alondra". Desde entonces he tenido algunas ideas que podrían haber sido plasmadas en artículos. También podría haber publicado algo sobre el seguimiento del reto-experimento (como le dije a Homo Minimus) y como veis todavía no he publicado ni tan siquiera las conclusiones de dicho reto.

Cuando trabajo, suelo escuchar una radio por internet que se llama Cryosleep. Su reclamo para atraer radioyentes es "Zero beat guaranteed", en español sería algo así como "Sin percusión, garantizado". Os garantizo que a partir de ahora Mínimo tendrá una producción muy lenta de artículos. No voy a ofrecer cero artículos que sería el equivalente a lo que ofrece Cryosleep porque eso significaría la desaparición del blog :-) pero sí que voy a ofrecer una cifra redonda como límite: "Garantizo que este blog publica menos de 10 artículos al mes".

Normalmente la frecuencia de publicación de Mínimo está muy por debajo de esos 10 artículos al mes pero me parece bien ofrecer un límite orientativo al lector para que tenga clara la filosofía del blog. Por eso, a partir de ahora, este pequeño caracol se quedará en un lateral para avisar a los navegantes de que por aquí las cosas van despacito.


miércoles, 30 de mayo de 2012

Slow shaving


"En la vida hay algo más importante que incrementar su velocidad"

Mahatma Gandhi

El movimiento slow surgió como respuesta al frenético y estresante estilo de vida en el que estamos inmersos muchos de nosotros. Básicamente, lo que promueve este movimiento es hacer las cosas bien, con calma, tomar el tiempo necesario,  prestar atención a los detalles y, sobre todo, disfrutar cada momento por muy sencilla y prosaica que sea la tarea que estamos realizando.

Hay muchas ramificaciones del movimiento slow, quizás la más conocida sea la slow food. Según Slow Food España, este movimiento - cito textualmente - se fundó para contrarrestar la fast food y la fast life, impedir la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y combatir la falta de interés general por la nutrición, por los orígenes, los sabores y las consecuencias de nuestras elecciones alimentarias.

El slow shaving consiste en aplicar esta misma filosofía al afeitado, lo que conlleva el uso de herramientas que ya utilizaban nuestros abuelos como la maquinilla clásica con cuchilla de doble filo o la navaja barbera, así como el seguimiento de todo un ritual y el aprendizaje de una técnica que lleva tiempo llegar a dominar.

¿Por dónde empezar?

Usar espuma de bote genera muchos residuos. Piensa cuántos botes vacíos has tirado a la basura a lo largo de tu vida. Además, la calidad de la espuma de bote es pésima (es poco más que aire blanco) salvo contadas excepciones que cuestan un ojo de la cara.

El primer paso para cambiar el afeitadus-interruptus por un afeitado tranquilo y de calidad consiste en cambiar la espuma de bote por brocha y jabón. Hace falta práctica para sacar espuma con la brocha pero merece la pena el esfuerzo. El jabón de afeitar dura meses y meses, produce espuma de calidad, facilita el afeitado y cuida la piel.

Siguiente paso: la maquinilla clásica

Las empresas que venden maquinillas de afeitar y sus correspondientes recambios de cuchillas siguen una estrategia muy bien estudiada para que gastes la mayor cantidad de dinero posible. A una determinada maquinilla le encaja única y exclusivamente un determinado tipo de recambio que tiene que ser  de la misma marca y del mismo modelo, ni siquiera sirve un modelo anterior de la misma marca ¿te suena de algo esta estrategia? Cuando una marca saca al mercado un modelo nuevo de maquinilla, te lo ofrece a muy buen precio, pero después llega el sablazo cuando tienes que comprar los recambios de cuchillas, te sigue sonando ¿verdad?

La solución a este robo está en la maquinilla clásica que usa cuchillas de doble filo. Una maquinilla clásica dura toda la vida y lo único que hay que cambiar es la cuchilla, que es estándar; así que puedes comprar la marca que te venga en gana.

Con una maquinilla clásica se consiguen afeitados tan apurados o más que con una maquinilla "de las de ahora" y, con frecuencia, más duraderos. Eso sí, cuesta tiempo, práctica y unos cuantos cortes dominar la técnica del afeitado.


¿Y la navaja barbera?

Con la maquinilla clásica podemos obtener un afeitado perfecto, pero la navaja tiene un encanto especial, yo diría que es el súmmum del afeitado clásico. Con un mantenimiento adecuado, la navaja puede proporcionar muy buenos afeitados de por vida. Lo que antes era rutina, la navaja lo convierte en un deporte de riesgo con toda su adrenalina :)

Mi experiencia

Comencé en esto del slow shaving hace cosa de dos años. Empecé cambiando la espuma de bote por brocha y jabón. Desde entonces no he vuelto a comprar espuma enlatada.

A las dos semanas de estar usando la brocha compré una maquinilla clásica por internet junto con un surtido de cuchillas de diferentes marcas.

Antes me afeitaba deprisa, recién levantado y casi de mala gana. Desde que me pasé al afeitado tranquilo, me afeito por la tarde-noche y disfruto de lo lindo, ya no se trata de una obligación, se ha convertido en un hobby.

Hace apenas unas semanas me hice con una navaja barbera (la que ilustra el post) que ha convertido cada uno de mis afeitados en toda una experiencia.

¿Cómo lleváis vosotros esto del afeitado? ¿alguno de los seguidores de Mínimo es asiduo de la maquinilla clásica y/o la navaja barbera? ¿no? ¿os atrevéis a probar?